Esta entrada no es para mi mejor amiga. Es para su mejor amiga nueva (quien graciosamente fue mi "amiga" por un cortísimo tiempo).
(No) Querida Aylín:
Veintenas de veces nos vimos las caras. No emití palabra y ni siquiera reaccioné, sólo seguí con mi rumbo y si ahí hubiera habido una pared, no hubiera tenido miedo de darme la cabeza contra ella y romperme los lentes, el tabique o traspasarla.
Espero que estés cuidando bien de mi amiga. Sí, la que hoy en día es tu mejor amiga, hermana y blah, blah, blah fue mi mejor amiga. Ya sé que quizá lo sabés mejor que yo, sólo quiero recordar.
Sufrí demasiado, sufrí como una perra, como una hija de puta. Como todas las cosas en el mundo, como un animal, como una madre al parir, así, sufrí yo y así me dolió.
Hay heridas que están abiertas en un principio. Muy abiertas y pierden sangre a cataratas. Esa era otra de las miles de maneras en las que yo me encontraba. Realmente, sostengo la ideología de que me hubiera encantado -y me encantaría- que sufras igual que yo. No sé qué fue, qué es y qué será de tu vida. No sé si es difícil y sos ese tipo de persona que llora por las noches hasta quedarse dormida. Y creo que eso no me interesa. Quiero decir, ¿sabés qué se siente que te saquen a tu mejor amiga? O, como vos dirías, que la pierdas por ser una mierda, por ser egocéntrica, etcétera. No, no lo sabés, pero yo sí y lo sé más que bien. Tampoco sé si sabés qué se siente tener depresión. No tuve depresión porque tenía ganas, porque me aburrí de la nada misma o algo así. Tuve depresión por vos y tu amiga. No busco tirarles la culpa como un balde de agua hirviendo para que les queme, para que se sientan mal. Sólo digo.
No te va a doler en absoluto que te diga que sos lo que más odio en este mundo y que deseo que descanses atormentada bajo tierra. No me importa lo que digas respecto a eso. Yo sólo me expreso cuando quiero y a mi manera.
No te tengo envidia, ese sentimiento lo desconozco con vos y con muchísima gente más. Simplemente, siento un profundo odio por tus antiguos actos con respecto a mí. No me acuerdo con exactitud qué te decía cuando te discutía, lo único que me acuerdo son unos dos ó tres insultos de tu parte: boluda, boluda y... boluda una vez más. "Boluda" elevada al cuadrado o al cubo.
Cambiaste muchísimo a esa persona, por eso te odio. Yo no la amoldé a alguna forma en particular, ella era así conmigo y con los demás; una flor la cual despedía lindos aromas. La cual quería, la cual se marchitó. Arreglaba los problemas hablando ó ignorando. ¿Qué hace ahora? Te deja sangrando. ¿En serio? ¿Eso se merece alentar? ¡No! A tu mejor amiga hay que sentarla en una silla y hablarle hasta que le sangren los oídos.
Ella, actualmente, es el tipo de persona que jamás mira para atrás. Que no piensa en el daño hecho.
Su daño en mí puede ser reparado. Supongo.
Tu daño en mí es vigente, pero no deseo ningún perdón, ningún abrazo, ningún saludo. No quiero usar la sonrisa más grande la cual esconde odio, repulsión, náuseas, sufrimiento, lágrimas, pensamientos psicópatas, etcétera. A la hora de verte, cuando te cruzo por la calle, me muestro como soy, aplico lo que aprendí; te ignoro. ¿Por qué? Te ignoro, miro para otro lado porque te odio y no te necesito. Sólo quiero lo que alguna vez fue mío. Vivo de las ilusiones de -algún día- recuperarla. No te la voy a sacar, no por demostrar que no soy como vos, no te la voy a arrebatar (como hiciste vos conmigo) porque sé que Rocío disfruta su "nueva vida" con alguien que la cambió y la hizo una vulgar fotocopia.
Me alegra, en parte, que sea feliz, que se divierta, que se ría. Pero me entristece porque no es feliz conmigo, y si fuera así, todo sería mucho más que distinto. Incluso, ella sería distinta y, quizá, mejor persona.
No sé si te gusta verme sufrir, retorcerme del dolor emocional el cual algunas veces se hace presente, pero sólo quiero decirte que no me vas a ver llorar otra vez. ¿Por qué? Porque te odio y por más horrible que suene, por más morboso, egoísta y muchas cosas más, necesito verte sangrando como yo. Sangrando físicamente y emocionalmente porque te mereces un signo igual "=" al lado mío. También quiero que desciendas a los infiernos y ardas ahí.
lunes, 17 de septiembre de 2012
domingo, 16 de septiembre de 2012
have a cigar
Este espacio me sirvió muchísimo para expresarme y no decaer, una vez más, en los infiernos. De arder ahí, arder lentamente hasta quemarme y volverme cenizas.
Hay mucha gente como yo, la cual me da la razón o me apoya. Saliendo del vínculo familiar, noviazgo y amistades, está bueno saber que cuando tengas que decir algo, tenés un lugar para descargarte con insultos, argumentos fuertes, etcétera.
No soy una adicta a escribir entradas. Bueno, hay días en los que sí. Son esos días en los que me tengo que descargar de urgencia porque quizá ya ni yo misma me aguanto o la mente la tengo muy cargada.
Me inspiro en cualquiera que conozca, no sólo en mí misma porque eso haría aburrido el asunto de escribir.
Escribo mucho sobre mi mejor amiga, bah, quién alguna vez fue alguien importantísimo en mí. No debería llamarla mejor amiga porque somos dos desconocidas que se conocen muy bien. O... ella no me conoce a mí y yo la conozco muy bien a ella. No sé. Qué quilombo.
Voy a decir algo, el conocerla tan bien me hace sentir frustrada y psicópata.
Acá tomamos café y fumamos cigarrillos. Nos descargamos a pesar de las ojeras y del dolor. Del dolor físico y emocional.
Hay mucha gente como yo, la cual me da la razón o me apoya. Saliendo del vínculo familiar, noviazgo y amistades, está bueno saber que cuando tengas que decir algo, tenés un lugar para descargarte con insultos, argumentos fuertes, etcétera.
No soy una adicta a escribir entradas. Bueno, hay días en los que sí. Son esos días en los que me tengo que descargar de urgencia porque quizá ya ni yo misma me aguanto o la mente la tengo muy cargada.
Me inspiro en cualquiera que conozca, no sólo en mí misma porque eso haría aburrido el asunto de escribir.
Escribo mucho sobre mi mejor amiga, bah, quién alguna vez fue alguien importantísimo en mí. No debería llamarla mejor amiga porque somos dos desconocidas que se conocen muy bien. O... ella no me conoce a mí y yo la conozco muy bien a ella. No sé. Qué quilombo.
Voy a decir algo, el conocerla tan bien me hace sentir frustrada y psicópata.
Acá tomamos café y fumamos cigarrillos. Nos descargamos a pesar de las ojeras y del dolor. Del dolor físico y emocional.
sábado, 15 de septiembre de 2012
don't worry about me
No me gusta que se preocupen demasiado por mí. Y cuando digo demasiado, es demasiado. Es esa preocupación edulcorada y asqueante.
Entiendo que a veces pase por situaciones realmente preocupantes, entiendo a mis viejos. Ellos son mis papás, quieren lo mejor para mí y no les gusta verme triste o confundida. Eso lo acepto. Pero cuando mi novio se pone edulcorado con eso de la preocupación me dan ganas de darle el famoso golpe argentino: ¡¡UN BIFE!!
No me gusta que se preocupe porque a veces como poco y me obligo a no comer. Sigo con mi peso, sigo bien. Es sólo un día, un momento, unas horas. Qué sé yo.
Detesto que se preocupe, se pone mal y eso no me gusta.
Don't worry about me.
¡No te preocupés por mí!
Entiendo que a veces pase por situaciones realmente preocupantes, entiendo a mis viejos. Ellos son mis papás, quieren lo mejor para mí y no les gusta verme triste o confundida. Eso lo acepto. Pero cuando mi novio se pone edulcorado con eso de la preocupación me dan ganas de darle el famoso golpe argentino: ¡¡UN BIFE!!
No me gusta que se preocupe porque a veces como poco y me obligo a no comer. Sigo con mi peso, sigo bien. Es sólo un día, un momento, unas horas. Qué sé yo.
Detesto que se preocupe, se pone mal y eso no me gusta.
Don't worry about me.
¡No te preocupés por mí!
jueves, 13 de septiembre de 2012
amistades catalogadas
Odio a las mejores amigas. Las que son felices, esas. Las que van de la mano sonriendo por la vida y no tienen conflictos entre ellas de por medio.
Su amistad es catalogada y asquerosamente perfecta. Tanto que asusta porque ¿quién no se peleó alguna vez perdida en el tiempo con su mejor amigo?
Rocío va de la manita con Aylín y me lo pasan por la cara misma. Es doloroso, es repugnante... ¡por dios! ¿Quién me entiende a mí?
Me encantaría estar en un campo de girasoles con un sol resplandeciente. Como Shrek y Fiona.
Ahí acostada... sin saber mi rumbo, sin saber quién soy, sin saber qué me espera. Simplemente estoy ahí, acostada. Mi cuerpo yace con una sonrisa.
Me encanta no saber nada de la nada misma. Eso me saca del sufrimiento y éste se convierte en una alegría inmensa, en la cual nado perfectamente, ahí es donde encajo. Donde cualquier color combina con otro. Donde no hay diferencias. Un desierto. Mi mundo. Algo es.
Escapo de la realidad mediante sueños con los ojos abiertos; me acuesto en la cama, mirando al techo, a un punto ciego. Allí mi mundo tiene su lugar y es verdaderamente gigante. Gigantesco.
Rocío está ahí, por supuesto. No está llorando, está riendo. Aylín es sólo aire, no existe. No sé quién es. No sabemos.
Estamos riendo juntas, corriendo como los años anteriores, en fin, lo que todos llaman estupideces.
Estupideces que disfruto. Me encantan. No sólo con Rocío, con cualquiera. Con ÉL, con mi novio. Con mis amigas.
Cuando sos como yo, nadie te entiende. A veces lo hacen. Los únicos que me entienden son mamá, papá, mi novio y Megadeth (mi banda favorita). Son lo más valioso que tengo en la vida, estoy aferrada a ellos como una planta al sustrato (hoy tuve biología o ciencias naturales, es lo mismo).
Un día, una semana o un mes, estás feliz en exceso. El otro día, semana o mes, estás eligiendo tu lápida, tu cajón y el tamaño de tu tumba. ¡Qué morboso! ¿No? Pero es la realidad. Hay días en los que rogaría de rodillas (hasta rompérmelas) para quedarme durmiendo plácidamente. Con muchos sueños, ilusiones...
Vivo en un mundo que no es tan paralelo a este. Sólo en algunas cosas. No digo que respiro dióxido de carbono y despido oxígeno puro, en mi mundo soy una reina con súbditos. Suena tan egocéntrico pero es una manera de decir. Tengo mejor amiga y hay unicornios... ah y mucho helado. Muchas cosas ácidas y dulces.
En fin, mi mundo es una locura...
Ahí existen las "amistades catalogadas" pero son MIS amistades y no me importa.
Su amistad es catalogada y asquerosamente perfecta. Tanto que asusta porque ¿quién no se peleó alguna vez perdida en el tiempo con su mejor amigo?
Rocío va de la manita con Aylín y me lo pasan por la cara misma. Es doloroso, es repugnante... ¡por dios! ¿Quién me entiende a mí?
Me encantaría estar en un campo de girasoles con un sol resplandeciente. Como Shrek y Fiona.
Ahí acostada... sin saber mi rumbo, sin saber quién soy, sin saber qué me espera. Simplemente estoy ahí, acostada. Mi cuerpo yace con una sonrisa.
Me encanta no saber nada de la nada misma. Eso me saca del sufrimiento y éste se convierte en una alegría inmensa, en la cual nado perfectamente, ahí es donde encajo. Donde cualquier color combina con otro. Donde no hay diferencias. Un desierto. Mi mundo. Algo es.
Escapo de la realidad mediante sueños con los ojos abiertos; me acuesto en la cama, mirando al techo, a un punto ciego. Allí mi mundo tiene su lugar y es verdaderamente gigante. Gigantesco.
Rocío está ahí, por supuesto. No está llorando, está riendo. Aylín es sólo aire, no existe. No sé quién es. No sabemos.
Estamos riendo juntas, corriendo como los años anteriores, en fin, lo que todos llaman estupideces.
Estupideces que disfruto. Me encantan. No sólo con Rocío, con cualquiera. Con ÉL, con mi novio. Con mis amigas.
Cuando sos como yo, nadie te entiende. A veces lo hacen. Los únicos que me entienden son mamá, papá, mi novio y Megadeth (mi banda favorita). Son lo más valioso que tengo en la vida, estoy aferrada a ellos como una planta al sustrato (hoy tuve biología o ciencias naturales, es lo mismo).
Un día, una semana o un mes, estás feliz en exceso. El otro día, semana o mes, estás eligiendo tu lápida, tu cajón y el tamaño de tu tumba. ¡Qué morboso! ¿No? Pero es la realidad. Hay días en los que rogaría de rodillas (hasta rompérmelas) para quedarme durmiendo plácidamente. Con muchos sueños, ilusiones...
Vivo en un mundo que no es tan paralelo a este. Sólo en algunas cosas. No digo que respiro dióxido de carbono y despido oxígeno puro, en mi mundo soy una reina con súbditos. Suena tan egocéntrico pero es una manera de decir. Tengo mejor amiga y hay unicornios... ah y mucho helado. Muchas cosas ácidas y dulces.
En fin, mi mundo es una locura...
Ahí existen las "amistades catalogadas" pero son MIS amistades y no me importa.
martes, 11 de septiembre de 2012
Sos la razón de mi depresión. Mi mejor amiga y mi depresión van de la mano juntando flores marchitadas y metiéndolas en mi memoria.
Cada día me exprimo y me tomo la culpa otra vez. Me exprimo, para eliminar todo mi malestar porque no sé cuál es su causa y eso me marea. Eso me hace querer vomitar mi vida entera...
Estaría mejor sin vos, pero también en tu compañía estaría un poco feliz. No entiendo.
Me emborracho con la culpa como si fuera vodka en proporciones inimaginables. Se me hacen nudos en la garganta pero los trago y me lastimo el cuerpo... emocionalmente me caigo, como si fuera un castillo de cristal al cual cualquier viento es capaz de volarlo.
Me construis una vez más y eso me hace feliz. Pero una vez más me volvés a destruir y me quedo sin lugar alguno.
En mi mente, aún esta tu fantasma el cual recorre los pasillos, llenos de telaraña, de mi mente.
Vas golpeando paredes y destruyendo todo sin importar cuán grande sea el daño. Sólo lastimás... y lastimás una vez más.
Quizá mañana ya no exista, no voy a volver a soñar y menos a sufrir.
Cada día me exprimo y me tomo la culpa otra vez. Me exprimo, para eliminar todo mi malestar porque no sé cuál es su causa y eso me marea. Eso me hace querer vomitar mi vida entera...
Estaría mejor sin vos, pero también en tu compañía estaría un poco feliz. No entiendo.
Me emborracho con la culpa como si fuera vodka en proporciones inimaginables. Se me hacen nudos en la garganta pero los trago y me lastimo el cuerpo... emocionalmente me caigo, como si fuera un castillo de cristal al cual cualquier viento es capaz de volarlo.
Me construis una vez más y eso me hace feliz. Pero una vez más me volvés a destruir y me quedo sin lugar alguno.
En mi mente, aún esta tu fantasma el cual recorre los pasillos, llenos de telaraña, de mi mente.
Vas golpeando paredes y destruyendo todo sin importar cuán grande sea el daño. Sólo lastimás... y lastimás una vez más.
Quizá mañana ya no exista, no voy a volver a soñar y menos a sufrir.
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