sábado, 15 de septiembre de 2012

don't worry about me

No me gusta que se preocupen demasiado por mí. Y cuando digo demasiado, es demasiado. Es esa preocupación edulcorada y asqueante.
Entiendo que a veces pase por situaciones realmente preocupantes, entiendo a mis viejos. Ellos son mis papás, quieren lo mejor para mí y no les gusta verme triste o confundida. Eso lo acepto. Pero cuando mi novio se pone edulcorado con eso de la preocupación me dan ganas de darle el famoso golpe argentino: ¡¡UN BIFE!!
No me gusta que se preocupe porque a veces como poco y me obligo a no comer. Sigo con mi peso, sigo bien. Es sólo un día, un momento, unas horas. Qué sé yo.
Detesto que se preocupe, se pone mal y eso no me gusta.
Don't worry about me.
¡No te preocupés por mí!

jueves, 13 de septiembre de 2012

amistades catalogadas

Odio a las mejores amigas. Las que son felices, esas. Las que van de la mano sonriendo por la vida y no tienen conflictos entre ellas de por medio.
Su amistad es catalogada y asquerosamente perfecta. Tanto que asusta porque ¿quién no se peleó alguna vez perdida en el tiempo con su mejor amigo?
Rocío va de la manita con Aylín y me lo pasan por la cara misma. Es doloroso, es repugnante... ¡por dios! ¿Quién me entiende a mí?
Me encantaría estar en un campo de girasoles con un sol resplandeciente. Como Shrek y Fiona.
Ahí acostada... sin saber mi rumbo, sin saber quién soy, sin saber qué me espera. Simplemente estoy ahí, acostada. Mi cuerpo yace con una sonrisa.
Me encanta no saber nada de la nada misma. Eso me saca del sufrimiento y éste se convierte en una alegría inmensa, en la cual nado perfectamente, ahí es donde encajo. Donde cualquier color combina con otro. Donde no hay diferencias. Un desierto. Mi mundo. Algo es.
Escapo de la realidad mediante sueños con los ojos abiertos; me acuesto en la cama, mirando al techo, a un punto ciego. Allí mi mundo tiene su lugar y es verdaderamente gigante. Gigantesco.
Rocío está ahí, por supuesto. No está llorando, está riendo. Aylín es sólo aire, no existe. No sé quién es. No sabemos.
Estamos riendo juntas, corriendo como los años anteriores, en fin, lo que todos llaman estupideces.
Estupideces que disfruto. Me encantan. No sólo con Rocío, con cualquiera. Con ÉL, con mi novio. Con mis amigas.

Cuando sos como yo, nadie te entiende. A veces lo hacen. Los únicos que me entienden son mamá, papá, mi novio y Megadeth (mi banda favorita). Son lo más valioso que tengo en la vida, estoy aferrada a ellos como una planta al sustrato (hoy tuve biología o ciencias naturales, es lo mismo).
Un día, una semana o un mes, estás feliz en exceso. El otro día, semana o mes, estás eligiendo tu lápida, tu cajón y el tamaño de tu tumba. ¡Qué morboso! ¿No? Pero es la realidad. Hay días en los que rogaría de rodillas (hasta rompérmelas) para quedarme durmiendo plácidamente. Con muchos sueños, ilusiones...

Vivo en un mundo que no es tan paralelo a este. Sólo en algunas cosas. No digo que respiro dióxido de carbono y despido oxígeno puro, en mi mundo soy una reina con súbditos. Suena tan egocéntrico pero es una manera de decir. Tengo mejor amiga y hay unicornios... ah y mucho helado. Muchas cosas ácidas y dulces.
En fin, mi mundo es una locura...
Ahí existen las "amistades catalogadas" pero son MIS amistades y no me importa.



martes, 11 de septiembre de 2012

Sos la razón de mi depresión. Mi mejor amiga y mi depresión van de la mano juntando flores marchitadas y metiéndolas en mi memoria.
Cada día me exprimo y me tomo la culpa otra vez. Me exprimo, para eliminar todo mi malestar porque no sé cuál es su causa y eso me marea. Eso me hace querer vomitar mi vida entera...
Estaría mejor sin vos, pero también en tu compañía estaría un poco feliz. No entiendo.
Me emborracho con la culpa como si fuera vodka en proporciones inimaginables. Se me hacen nudos en la garganta pero los trago y me lastimo el cuerpo... emocionalmente me caigo, como si fuera un castillo de cristal al cual cualquier viento es capaz de volarlo.
Me construis una vez más y eso me hace feliz. Pero una vez más me volvés a destruir y me quedo sin lugar alguno.
En mi mente, aún esta tu fantasma el cual recorre los pasillos, llenos de telaraña, de mi mente.
Vas golpeando paredes y destruyendo todo sin importar cuán grande sea el daño. Sólo lastimás... y lastimás una vez más.
Quizá mañana ya no exista, no voy a volver a soñar y menos a sufrir.

lunes, 10 de septiembre de 2012

gracias, simplemente eso.

Gracias por estar en donde estás. Siempre que tengo el típico nudo en la garganta, vos estás ahí para desatarlo. Para sacarme una sonrisa. Para hacerme reír. Para retorcerme de la risa.
Una vez más, sos lo mejor que me pasó. Quiero estar para siempre viéndote, abrazándote... tantas cosas, tantos sentimientos.
Soy ese tipo de persona, de chica, de mujer, de adolescente, que le gustaría despertarse y saber más que bien que el amor de su vida la está abrazando por la cintura con todo el amor del mundo.
Sonó igual que vomitar arco íris, pero eso quiero yo. Eso me gustaría. No importa si no pasa, amo vivir tanto de hechos como de ilusiones. Los hechos ahí están y las ilusiones allá están. Cada uno tiene su espacio, tiene su tiempo.
Si algún día te pierdo, va a ser el día que yo decida morirme, el día que decida autoeliminarme.
Hablarte fue lo mejor que me pasó, pero abrazarte... es imposible de describir. Me encanta, disfruto de cada abrazo como si mañana vos dejaras de existir.
Ahí estás vos, siempre tan vigente en mí. Siempre pienso en vos. Siempre sueño con vos.
Te amo, y te digo otra vez que sos la obsesión perfecta.
La violencia es el arma de los débiles

necesitada de amor

La vida te dio muchas cosas. Fuiste una excelente persona. ¿Qué te devolvió que te pasó esto? ¿Eh?
Estás necesitada de amor... de comprensión y quizá, felicidad.
¿En dónde estás parada? ¿Cuál camino caminás? No sos vos, no sé en dónde estás realmente y me cuesta horrores encontrarte pero no me rindo. Aún así, sigo tus huellas en la tierra mojada como un detective. Cansado, pero en algún lado están sus ánimos. En algún lugar desconocido pero son demasiado vigentes y no siente la necesidad de buscarlos. De seguir otras huellas, porque realmente está por una sola cosa ahí. Así estoy yo. No me importa nada, quiero que seas como yo te conocí. Quiero que comprendas que todavía te quiero, a pesar de todo lo que lloré por vos. Quiero que veas algo, que veas la realidad. No sos vos. No. No. Y no. En algún lugar estás, pero te escondés. Atrás de los muebles, atrás de las paredes, atrás de las cortinas, atrás de las plantas de tu marchitado jardín. Sólo se trata de uno mismo, de encontrarse. Cara a cara con quién alguna vez fuimos.
Estoy más que segura de que te extrañás, que te preguntás cada noche, cada minuto libre: ¿en dónde quedé? -Estás en una enredadera de preguntas sin respuesta, sólo porque mirás para adelante. Te sentís orgullosa y a la vez no de quién sos.
Volver a ser comprensivo e inteligente cuesta mirar para atrás a pesar de todo. Se trata de ser fuerte, de volver al bien y abandonar toda la basura.
Me voy a otro lugar; en donde alguien escuche mi voz.