I heard you driving in my car
Then in a frozen bar
And I claimed I didn't care for you
But your verse got trapped inside my head
Over and over again
You played yourself to death in me
I thought I'd drop you easily
But that was not to be
You burrowed like a summer tic
So you invade my sleep and confuse my dreams
Turn my nights to sleepless itch
Stuck on you 'till the end of time
I'm too tired to fight your rhyme
Stuck on you 'till the end of time
you've got me paralyzed
Holding on the telephone
I hear your midrange moan
You're everywhere inside my room
Even when I'm alone I hear your mellow drone
You're everywhere inside of me
Stuck on you 'till the end of time
I'm too tired to fight your rhyme
Stuck on you 'till the end of time
You got me trapped inside
I can't escape your incessant whine
When you beam it out all across the sky
No I can't escape
(stuck on you 'till the end of time)
your insipid rhyme
(I'm too tired to fight your rhyme)
When you shoot it deep
(stuck on you 'till the end of time)
Straight into my mind
viernes, 5 de octubre de 2012
jueves, 4 de octubre de 2012
Vi al amor morir muchas veces cuando merecía estar vivo...
Es evidente: el título de la entrada nada que ver con lo que voy a escribir... bueno, da lo mismo.
Me cansa que la gente mayor que los adolescentes diga que en realidad no tienen novio/a, que no se aman de verdad y que no saben nada de la vida. Que todo es muy rápido y demás estupideces.
Querida gente, queridas personas imbéciles, ustedes también fueron adolescentes y experimentaron todo esto y más.
El amor es así, a cualquier edad y para tener novio no hace falta que él conozca cada centímetro de tu casa, de tu familia y de uno mismo. Para mí y creo que no soy la única que lo piensa, con conocerse bien los dos basta y sobra.
Así es el amor en la adolescencia y así será.
Cállense, porque ustedes nunca fueron plantas.
Me cansa que la gente mayor que los adolescentes diga que en realidad no tienen novio/a, que no se aman de verdad y que no saben nada de la vida. Que todo es muy rápido y demás estupideces.
Querida gente, queridas personas imbéciles, ustedes también fueron adolescentes y experimentaron todo esto y más.
El amor es así, a cualquier edad y para tener novio no hace falta que él conozca cada centímetro de tu casa, de tu familia y de uno mismo. Para mí y creo que no soy la única que lo piensa, con conocerse bien los dos basta y sobra.
Así es el amor en la adolescencia y así será.
Cállense, porque ustedes nunca fueron plantas.
martes, 2 de octubre de 2012
Martes, 02 de octubre de 2012
Hoy siento que la piedad no existe conmigo. Siento que
nadie tuvo la capacidad de apiadarse de mí en vez de insultarme y de tratarme
de mala manera.
Me duele el alma, así de simple y así de fácil. No sé
qué hacer para seguir parada, para seguir respirando, para seguir viviendo.
Me están sacando la vida de a poco y de esa manera me
voy desvaneciendo, cerrando los ojos y abriéndolos de vez en cuando.
Por favor, nunca despeguen a alguien de otra persona.
Nadie sabe cómo se siente, cómo se sufre, cómo se sangra. No saben nada pero
sin embargo hacen y hacen sucesivamente.
Por todas las cosas del mundo, por los actos de uno y
del otro, nunca escapen, nunca corran, siempre amen porque somos humanos por
más horrible y espantoso que parezca. Decepcionamos. Así es, pero eso no quiere
decir que seamos más fríos que un freezer o una lluvia en invierno.
Siento que perdí mi poder, que hasta acá llegué. No
quiero seguir despertándome cada día, quiero soñar eternamente. No quiero que mis
doscientos seis huesos vuelvan a doler.
Me cuesta levantarme y adaptarme a una realidad nueva;
no te voy a ver todos los días.
Creamos rutina; los lunes, martes, miércoles, jueves y
viernes nos vemos y los domingos o sábados no se quedan atrás. Ahora no, esos
cinco días para mí no existen. Sin vos no hay nada, no hay oxígeno, no hay
vida, no hay latidos, no hay huesos y mi alma se despide eternamente de mí. De
mi ser. De Malena.
Sos el amor de mi vida y lo que menos quiero es no
poder verte cualquier día. Cinco días con vos me parece muy poco pero me
conformo.
Me encanta sentarme en el pasto del parque, terminar
acostada al lado tuyo riéndome a más no poder, sin aire y con dolor de
estómago. Me encanta eso.
Me encanta todo de vos. Me encanta cómo te expresás,
tus chistes, tus celos, tus sonrisas, cómo tocás el teclado. ¡Te amo! No te
puedo dejar de pensar, de sentir, de desear. No, no puedo parar y no puedo
salir de este laberinto que tanto disfruto.
lunes, 1 de octubre de 2012
Her friends
Me voy a contradecir un poco, bah, bastante. Dije que no hablaría sobre mis actividades cotidianas pero esto creó una diferencia que considero abismal sin exagerar.
Resulta que hoy mi mamá decidió llevarme a caminar a un parque grandísimo de Lanús. Acepté su invitación porque al fin y al cabo, terminaría sentada en uno de los banquitos o en el pasto ya que odio el deporte y odio caminar; prefiero leer y escribir.
Salí muerta de sed y de calor como mamá. A lo que ella pregunta:
-¿Querés un helado o una gaseosa? -Respondí:
-Uyy, no sé... bueno, quiero una gaseosa... ¡mirá! Ahí hay un kiosco. -Y como siempre me tiene que pasar a mí, los chicos de turno tarde de cada colegio salían.
Mi mamá no tuvo mejor idea que ir a un kiosco que está al lado de un colegio privado y caro que se llama Laussane o algo así. Sin embargo, eso no importa.
De lejos, bah, de lejos digo, de cerca prácticamente, vi a una chica de pelo corto y uniforme. Esa esa Rocío; la famosa "mejor amiga" mía. No la saludé porque no la reconocí y además, estaba con sus amigas.
Eso fue doloroso; yo siempre con mi mamá, con mi papá o con mi novio y ella con miles de amigas mujeres. Me hace sentir estúpida algunas veces; todavía no me suelto de la mano de mis viejos pero tengo novio. Es algo ilógico pero al fin y al cabo es real aunque cueste creerlo. Siempre voy a ser la hija linda, inteligente y cómica de mis papás, pero también la hija que se enferma seguido, la hija que quiere las cosas caras (libros, por ejemplo) y la hija deprimida que necesita un psicólogo y anti-depresivos (claro, pero a los cinco minutos estoy más que bien y parece que la depresión jamás hubiera existido para mí y en mí).
Apenas entré al kiosco, empecé a ver gaseosas, a pensar cuál quería y buscaba una Coca-Cola descartable. Mientras buscaba la bebida, alguien se me apareció por atrás. Me tocó la espalda y a continuación me saludó con un beso en la mejilla: era Rocío.
Me dolió hasta el interior de mis doscientos seis huesos.
Roci, eras mi mejor amiga. Eras lo que más quería, eras mi oxígeno y te terminaste convirtiendo en dióxido de carbono; algo tóxico pero sin embargo estabas y estás en mí todavía.
Rochi, te necesito. ¿Sabés cuánto te quiero? ¿Sabés cuánto te necesito? No. ¿Sabés cuánto miedo tengo de decírtelo? No sé, pero lo reflejo.
Sus amigas la apuraban: "dale, dale, elegí una gaseosa"...
¡Te quiero muchísimo! Aunque estemos más que distanciadas y seamos abismalmente diferentes.
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